Bailemos el momento. El instante. Este aquí, este ahora… que es tan único, tan hoy, tan irrepetible.
Bailemos la alegría. Bailemos las lágrimas.
Bailemos la distancia y la ausencia que dan tonalidad y hablan también de quien soy.
Bailemos el encuentro, la sorpresa, lo que se abre… casi sin esperarlo.
¡Bailemos!
¿Bailamos?
Eeeegunon mundo!!