Me rodeáis luminosos. Constantes. Tenues y serenos. Intensos y cegadores. Imprescindibles. Mis locos/as amigos/as iluminados/as. Bajo una lámpara de luz amarilla, en trasnochadas noches de conversa. Con tequila, limón y sal. Una amistad para siempre. Un sol. Siete estrellas. Fuego, brasas, cerveza, quince años y una guitarra. Oscuridad rota. Las palabras precisas. Presencia y luz. Cerillas que encendéis mis historias. Y dais mucha Vida. Canción de Rock´n Roll encendida. Sellada en el corazón. Bombillitas de colores. Pequeñitas. Brillantes. Inequívocas. Marcando [...]



















